Nicole Aunapu Mann vestida con traje de vuelo en cabina de piloto (© SpaceX/NASA)
La comandante de la tripulación 5 del “SpaceX” Nicole Aunapu Mann de la NASA asiste a una sesión de capacitación de la cabina de piloto de la tripulación “Crew Dragon” en la sede de SpaceX en Hawthorne (California). (© SpaceX/NASA)

Cuando el 5 de octubre la astronauta Nicole Aunapu Mann despegue del Centro Espacial Kennedy de Florida en un vuelo espacial que orbitará alrededor de la Tierra, los miembros de las tribus indígenas del valle de Round (en inglés), en el norte de California, se alegrarán.

Como miembro de la tribu wailacki, una de las varias que componen la confederación del valle de Round, Mann hará que se sientan orgullosos. No solo será la primera mujer indígena de América del Norte en el espacio, sino la primera en dirigir una misión de la NASA a la Estación Espacial Internacional.

“Nicole ha logrado una hazaña que pocos estadounidenses se atreven a soñar y muchos menos de las reservas”, dijo la administradora de negocios de la tribu del valle de Round, Linda Sacks, en un correo electrónico. “Ha abierto una puerta y ha abierto un camino para las chicas indígenas de todo Estados Unidos, y especialmente del valle de Round… ayudándolas a poner sus miras, sueños y metas más allá de este mundo, demostrando que no hay límites”.

Mann lleva casi una década entrenándose para prepararse para esta misión. En 2013, fue una de las ocho entre más de 6.000 aspirantes que la NASA seleccionó para formar parte de un nuevo grupo de astronautas que se preparan para volver a la luna, a Marte y a otros lugares del sistema solar.

Mann estará al mando de una tripulación de tres personas que viajará a la estación espacial en una nave fabricada por la empresa SpaceX, con sede en Hawthorne (California). Una vez allí, está previsto que el grupo viva en la estación durante seis meses, lleve a cabo investigaciones, realice caminatas fuera de la estación para prepararse para las caminatas lunares y se entrene para misiones de más larga duración a la luna y a Marte.

“Estoy muy emocionada”, dijo Mann, de 45 años, a la agencia de noticias Reuters. “Ha sido una larga trayectoria, pero ha merecido la pena”.

Mann vive en Houston con su hijo y su esposo, Travis Mann, pero su familia extendida (y su club de fans) siguen viviendo en el norte de California. Cuando Mann era joven, su madre le regaló un atrapasueños, un aro de madera con una red de hilo. Mann lo llevará consigo en la misión espacial.

“Tengo este atrapasueños que mi madre me regaló hace mucho tiempo”, dijo Mann a la emisora nacional de radio NPR. “Y eso es siempre, ya sabes, algo, un pedazo de memoria, creo, de mi familia en casa. … algo que mantendré conmigo en mi cuarto de tripulante mientras esté a bordo de la estación espacial”.

Nicole Aunapu Mann con un uniforme espacial azul muestra una señal de éxito con el pulgar (NASA/Bill Ingalls)
Nicole Aunapu Mann muestra una señal de éxito con el pulgar durante un evento en el Centro Espacial Johnson de la NASA en Houston en 2018. (NASA/Bill Ingalls)

Mann se licenció en ingeniería mecánica en la Academia Naval de Estados Unidos en 1999 y obtuvo un máster en ingeniería mecánica en la Universidad de Stanford en 2001. En el verano de su primer año en la Academia Naval, tuvo la oportunidad de pilotar un avión de combate F-18 Hornet, lo que consolidó su deseo de convertirse en piloto de combate del Cuerpo de Infantería de Marina de Estados Unidos. Mann realizó 47 misiones de combate y tiene más de 2.500 horas de vuelo en 25 tipos de aviones y 200 aterrizajes en portaaviones.

Aun así, Mann no había pensado en convertirse en astronauta hasta 2011, cuando la NASA lanzó la convocatoria para nuevos astronautas y se dio cuenta de que reunía todos los requisitos para el puesto. Su esposo la animó a presentarse.

“Me interesaban las matemáticas y la ciencia, y pensé que sería genial ir al espacio algún día”, dijo Mann a la cadena informativa National Native News (en inglés). Pero no se planteó seriamente la idea de convertirse en astronauta, dijo, porque no había visto a nadie de su entorno o comunidad que hubiera hecho algo así.

Mann, que es candidata a ser una de las primeras mujeres en llegar a la luna, espera que ahora que ella está abriendo camino, más mujeres e indígenas de América del Norte persigan la carrera de astronauta.

Aunque los datos más recientes son de hace más de una década, muestran que solo una parte insignificante de los empleados de la NASA eran indígenas de América del Norte o de Alaska en esa época (en inglés). Mann espera que los jóvenes indígenas de hoy en día “miren y vean las increíbles oportunidades que tienen ante sí”. Dice que se están derribando muchas de las barreras que solían existir.

El lanzamiento de Mann será transmitido en directo por la televisión de la NASA el 5 de octubre (en inglés).